‘Canadá’ (2012), de Richard Ford

canadafordEmpiezo con una afirmación categórica: Richard Ford debería ser un escritor mucho más conocido. Es cierto que en el ambiente literario su reputación y consideración están muy consolidadas, pero entre el gran público no es un autor excesivamente visible y leído comparado con otros. Quizás uno de los factores que contribuyan a ese relativo desconocimiento es que no es un escritor prolífico, con apenas 7 novelas y 4 colecciones de relatos en cerca de 40 años de trayectoria literaria. Pese a que cada publicación ha sido recibida con excelentes críticas, el excesivo tiempo que pasa entre uno y otro libro creo que provoca que caiga en el olvido entre los lectores. Como muestra basta decir que su obra más conocida, la trilogía protagonizada por Frank Bascombe (‘El periodista deportivo’, ‘El Día de la independencia’ (Premio Pulitzer) y ‘ Acción de gracias’) se publicó en un espacio de ¡¡20 años!!. Dicho esto, no hay ocasión que perder para reinvindicarlo como uno de los mejores escritores estadounidenses de las últimas décadas al nivel de los Auster, De Lillo, Franzen, Roth, Irving, Mc Carthy o Roth.

Esta novela viene precedida por el enorme peso de ser la siguiente obra que publica tras concluir en 2006 la trilogía Bascombe con ‘Acción de Gracias’, un clásico ya de las letras estadounidenses e imprescindible para entender a la sociedad norteamericana de los ultimos años. El nivel de exigencia y las expectativas eran muy altas. ¿Habrá cumplido?. Vamos al meollo.

Lo primero que hay que decir es que Ford ha cambiado por completo la perspectiva respecto a sus anteriores obras ya que la novela se presenta en forma de memoria retrospectiva. El narrador (Dell Parsons) relata desde el presente una serie de acontecimientos que vivió cuando tenía quince años (en los años 60) y que marcaron su vida para siempre. Dell llevaba una vida relativamente normal junto a sus padres y su hermana gemela hasta que un día su mundo se derrumbó. Sus padres (una pareja convencional de mediana edad) decidieron atracar un banco para solucionar sus problemas financieros con un desastroso final: son detenidos. Con la familia rota en un instante, su hermana se escapa y Dell queda a cargo de una vecina que lo cruza a Canadá para que resida junto a un misterioso hermano suyo que vive allí. El chico aterriza en una decadente pequeña población, rodeado de personajes sórdidos, muy poco recomendables para un adolescente y que le involucran en un turbio asunto delictivo que le dejará huella para siempre.

‘Canadá’ es un libro muy sólido tanto argumental como literariamente. Ford es un escritor tremendamente detallista en su narración y va modelando su relato con precisión sin dejar ningún aspecto de lado, pero siempre avanzando. Hay que distinguir entre los autores que se recrean en una escena durante páginas y paginas y aquellos que buscan ofrecer al lector un recuento pormenorizado de las situaciones y personajes, pero cuyo relato siempre avanza, despacio, pero avanza. De estos es Ford. El matiz es importante porque en el mundo actual, donde priman las lecturas apresuradas, las narraciones redundantes tienen todas las papeletas para aburrir al lector que quiere “chicha” de forma rápida y clara. Ford no es un escritor redudante sino minucioso que consigue captar tu atención desde el principio y que va enriqueciendo la historia a media que pasan las páginas. Sobra decir que su estilo es magistral en la construcción de las frases, el vocabulario, el ritmo, etc… Con leer una página te das cuenta de que es un escritor con mayúsculas.

‘Canadá’ es un libro muy ecléctico que es difícil de catalogar. Por una parte es una historia de maduración, por otra bordea el género policíaco/negro, también es un relato sobre las relaciones familiares y una memoria íntima. Ford toca muchos palos y presenta un obra de gran calado en la que demuestra ser un narrador versátil y solvente. Comentario muy personal: durante la lectura he tenido ecos en mi memoria de alguna novela de Cormac McCarthy como ‘Meridiano de Sangre’ (por las situaciones extremas a las que se enfrenta el protagonista, aunque sin el toque sanguinolento del amigo Cormac) o ‘Todos los hermosos caballos’ (por el personaje principal introspectivo y las descripciones de su vida frugal en el campo).

Hay que leerlo.

VALORACIÓN: 8/10

Richard Ford (1944) nació en Mississippi y, durante su infancia, pasó mucho tiempo junto a su abuelo debido a la enfermedad de su padre. A pesar de sufrir dislexia, se interesó muy pronto por la literatura y estudió arte en Michigan y un master de escritura creativa en California. Ha compaginado su trayectoria literaria con trabajos como periodista y profesor universitario. Entre sus obras destacan ‘El periodista deportivo’ (1986), ‘El Día de la Independencia’ (1995) y ‘Acción de Gracias’ (2006).

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