‘Herejes’ (2013), de Leonardo Padura

Herejes

A raíz del éxito de ‘El hombre que amaba a los perros’ había incluido a Leonardo Padura en mi lista de “autores a leer”. En principio había pensado en esta novela, pero en Navidades me regalaron su última obra, ‘Herejes’, y ya que la tenía entre manos no iba a desaprovechar la oportunidad.

Aparte de la obra sobre Trostky, Padura es sobre todo conocido por la serie de novelas policíacas protagonizadas por el detective Mario Conde, un Sam Spade caribeño cuyas peripecias tienen lugar en Cuba y de la que ‘Herejes’ es la última entrega. Después de leer el libro no creo que sea propio hablar de una novela sino de tres historias engarzadas levemente. Me explico.

La obra se divide en tres partes. Para la primera reproduzco parte de la explicación de la cubierta del libro porque no se me ocurren mejores palabras para hacerlo. En 1939, el S.S Saint Louis, en el que viajaban novecientos judíos que habían logrado huir de Alemania, pasó varios días fondeado frente a La Habana en espera de que se autorizara el desembarco de los refugiados. El niño Daniel Kaminsky y su tío aguardaron en el muelle a que descendieran sus familiares, confiados en que éstos utilizarían ante los funcionarios el tesoro que portaban a escondidas: un pequeño lienzo de Rembrandt que pertenecía a los Kaminsky desde el siglo XVII. Pero el plan fracasó y el barco regresó a Alemania, llevándose consigo toda esperanza de reencuentro. Muchos años después el hijo de Daniel, Elías, viaja desde Estados Unidos a La Habana para aclarar qué sucedió con el cuadro y con su familia. Evidentemente el encargado de realizar la investigación es Mario Conde.

En la segunda parte, el narrador se traslada al siglo XVII, a la ciudad de Amsterdam, donde nos relata la génesis del cuadro a que se refiere en la primera parte a través de la figura de un joven judío que entra como discípulo en el taller de Rembrandt en contra de los preceptos de su religión. En la tercera parte volvemos a Cuba, un año después de los hechos narrados en la primera parte, en la que Mario Conde investiga la desaparición de una joven Emo y que nos mete en el ámbito de las tribus urbanas de La Habana.

El hilo de unión entre las tres partes es muy tenue y cualquiera de ellas se podría leer independientemente sin ningún problema. Es más, en realidad entre sí se aportan poco. Y esto para mí es una debilidad. El título indica hacia donde apuntaba el autor pero, en vez de una sola historia dividida en tres partes me resultan más tres narraciones con una temática de fondo, muy de fondo, similar. Partiendo de esta premisa voy dar mi opinión de cada parte como si se tratarán de tres obras distintas:

-Primera parte: el planteamiento de la obra es muy prometedor y genera unas grandes expectativas que, a medida que se desarrolla la historia, van diluyéndose hacia un final demasiado previsible y plano.  La narración amaga todo el tiempo sin terminar de golpear.

-Segunda parte: tiene un desarrollo muy de novela histórica. Por una parte cuenta la relación de Rembrandt y su discípulo que transcurre por los cauces habituaLeonardo Padurales de las tramas de maestro-aprendiz y, por otra, nos muestra las dudas y problemas que le genera al protagonista seguir sus deseos en contra de lo que marca su religión y su ambiente social. Es una historia correcta sin más.

-Tercera parte: me ha resultado muy aburrida. Tengo la impresión de que el tema de las tribus urbanas se le escapa al narrador, que lo aborda desde una posición alejada, caminando por lugares comunes sin dar una visión personal. Debo decir que la novela policíaca generalmente me termina aburriendo salvo que tenga alguna particularidad que la haga diferente. En este caso se ciñe al guión del género al milímetro, al margen del folklore propio (y previsible) que le aporta la condición del detective.

Aparte de esto, pese a que creo que Padura es un buen narrador, con una gran capacidad narrativa y estilística, para mi gusto la obra tiene una extensión excesiva y podrían haberse aligerado algunos pasajes para permitir al lector llegar con algo más de fuelle al final, teniendo en cuenta además que la última es la parte más floja de todo el libro. La verdad es que me ha decepcionado. Había escuchado muy buenas críticas sobre el autor y esperaba algo más. No me invita mucho a leer otra historia protagonizada por Mario Conde. Tendré que volver a mi plan original de leer ‘El hombre….

VALORACIÓN: 4/10

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