‘La pianista’ (1983), de Elfriede Jelinek

La pianistaAntes de que le concedieran el Premio Nobel en 2004, esta autora era prácticamente desconocida fuera de la órbita germanohablante. Con el reconocimiento del premio vivió sus “quince minutos de gloria” y de nuevo pasó al club de ganadores del Nobel de los que nunca se vuelve a hablar. La lista de galardonados con este reconocimiento está llena de ilustres desconocidos y de clamorosas ausencias por lo que siempre lo he considerado más como un fenómeno folclórico que como un verdadero referente literario. Dicho esto, por alguna razón que no sabría explicar, me llamó la atención leer a esta autora y la verdad es que, por lo menos, me ha resultado estimulante.

Generalmente escribo las reseñas en cuanto termino un libro pero, en este caso, he dejado pasar unos días para asentar la lectura ya que no tenía muy claras las sensaciones tan confusas que me ha generado. No ha servido de nada porque me ha dejado igual. Hay aspectos del libro que me parecen geniales y otros terribles. No encuentro un término medio así que voy a tratarlo en dos bloques muy diferenciados. Lo que me ha gustado y lo que no.

Primero una breve sinopsis. La novela tiene como personaje central  a Erika, una gris pianista ya entrada en la cuarentena que vive dominada por una posesiva madre que la asfixia y controla su existencia. Trabaja como profesora en una academia y lleva una vida anodina, solo alimentada por una secreta pasión por un voauyerismo sórdido y sadomasoquista que nadie sospecha y que la lleva a frecuentar peep shows y a acechar a las parejas en los parques. Un joven alumno comienza a flirtear con ella pero, cuando le abre la caja de sus deseos, se siente repelido y todo termina en una brutal violación. Como veréis es un tema muy duro no apto para cualquier estómago.

Lo que me ha gustado:La pianista2

-Es una obra que no deja indiferente, para bien o para mal, y a la que no encuentro paralelismos con nada de lo que he leído. Continuamente te agita las entrañas y la mente, colocándote ante situaciones y razonamientos que te mueven a pensar más allá de los convencionalismos propios y sociales. Esto es difícil de encontrar en una obra y muy valioso para mí.

La autora consigue introducirte en la mente de la protagonista para llegar a entender las raíces de sus inclinaciones sin cuestionarlas moralmente. Es complicado contar esta historia sin que, a priori, produzca rechazo en muchos lectores. Aún así, Jelinek sabe introducirnos en la cabeza de Erika de una forma muy hábil y la convierte en un personaje rico y sugerente, con muchos matices.

No es una novela exhibicionista. La temática se prestaba a utilizar el morbo como gancho para el público pero sabe mantenerse en el tono adecuado. Sin ser pacata, pero sin llegar al exceso innecesario, consigue mantener la distancia justa para no caer en una carnalidad artificial.

Lo que no me ha gustado

-El estilo indirecto del narrador me resulta muy molesto y entorpece la lectura. Al final te acabas acostumbrando pero al principio llega a ser irritante y cuesta entrar en la historia

-A veces la narración se pierde por caminos que no llevan a ninguna parte sin aportar nada a la historia. En particular todas las digresiones y referencias musicales me parecen totalmente superfluas y dispersan la atención del meollo de la novela.

El final es apresurado y embrollado. Hasta el climax el ritmo es el adecuado pero, una vez llegado al conflicto, la resolución es demasiado rápida. Se da carpetazo a la historia sin dar pausa a que los acontencimientos se desarrollen conforme a lo que se espera. Probablemente esto sea lo que menos me guste. La narración sigue una línea ascendente y, de repente, la caída es súbita.

En conclusión, creo que merece la pena leerla aunque solo sea para conocer una realidad literaria muy distinta a lo habitual.

Michael Haneke hizo la versión cinematográfica en 2001.

VALORACIÓN: 6/10

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